comprende la mente mecánica


Ahora sólo queda la arqueología.
Huesos abandonados al desierto
    ante la torre de marfil
    y ante la torre de cerámica.

Un invierno
    entrando en la historia
    de primaveras marchitas.
    El último intento de la ausencia
    para nombrarse a sí misma.
    Arde
    sin dolor
    en recuerdos.
    Interroga las formas del vacío.

La idea
    sueña la carne
    que recuerda.
    Un asombro
    de arrebatada herramienta
    de palabras.

Aquí, en soledad
    con las creencias.
Aquí, con los símbolos
    del estado.
Aquí, en los cimientos
    de las fracturas.

Aquí, crezco en las grietas
    entre capas de concreto,
    entre ideas
    que todavía
    no pueden describirse
    con una palabra.

Aquí, en movimiento,
    en espiral excéntrica.
    Proceso balanceado en olvidos transoceánicos.
Aquí no hay fronteras por descubrir.