Hay un enigma de carne
latiendo en su lenguaje
esperando gargantas libres
precipitando ásperas noches.
Hay carne nocturna
manteniéndome despierto
hablando con voz húmeda.
Hay hilos y nudos
desintegrándose en silencio
sin historia y en espera.
Hay cuerpos entrelazados
latiendo, inalcanzables,
con deseos afilados,
con colmillos de grito extraviado.
Hay hilos de arena.
Hay hilos de valle.
Hay murmullos incomprensibles
llenando mis noches de sueños.
Sueños de niebla blanca.
Sueños de espejos negros.
Sueños de cortinas rojas
abriéndose con un aliento.
Hay un enigma de carne
latiendo en su lenguaje.
Enigmática precipitación pulsando.
Hay un enigma de carne
latiendo en su silencio.
Enigmática humedad palpitante.
Hay un enigma de espacio vacío
aullando
carne
nocturna.
Hay un enigma
en este silencio.